¡Año nuevo, empresa nueva!

Las claves para iniciar con una startup éxitosa.

En los tiempos que corren, resulta realmente complicado abrirse hueco en el mundo empresarial. Por ello, cada vez son más los jóvenes que deciden sumergirse en la aventura de crear una startup y verter sus ideas a un mercado, en el que existe una gran competencia, en búsqueda de un cazador de talentos. >>

LAS BASES

El concepto de startup tiene sus orígenes en la lengua anglosajona, pues hace alusión a una microempresa que pretende comenzar su andadura en el mercado empresarial emprendiendo alguna acción concreta, es decir, poniendo en marcha un proyecto innovador y tras el cual existen muchas horas de trabajo. Hoy en día, los productos que suelen ofertar este tipo de empresas suelen estar relacionados con el sector de la ingeniería y la informática, aunque independientemente del campo en el que se muevan, todos los negocios deberán partir de una idea innovadora y creativa.

Una de las bases de una startup es partir de un número reducido de socios y de un mínimo capital. Si la empresa logra crecer o ser absorbida por una empresa de mayor envergadura, entonces se convertirá en un negocio convencional y dejará de ser una startup. Algo que comparten todas las personas que se sumergen en este interesante proyecto es su necesidad de apostar por las ideas, es decir, de invertir sus fondos en alcanzar la rentabilidad pretendida. Una vez que el negocio logre despuntar se conseguiría revertir la primera financiación realizada. El objetivo es conseguir multiplicar por entre cinco y veinte lo invertido en un plazo de 4-5 años.

Al principio, al lanzar un producto al mercado, nos guiamos por hipótesis formuladas a raíz de un proyecto, desconociendo por completo tanto a nuestro cliente objetivo como el éxito que éste tendrá. Por consiguiente, normalmente las startups suelen apostar por un concepto de negocio relacionado con Internet y con las nuevas tecnologías. Así pues, los modelos que más triunfan actualmente son: suscripción, publicidad, afiliación, “peer to peer”, generación de leads, co-creación y e-commerce.

El objetivo de toda startup debe ser atraer a los llamados business angels, es decir, empresarios o particulares que crean en nuestra idea y que decidan invertir en nuestro negocio. No obstante, si nosotros no creemos en ella, ¿cómo va a creer otra persona? A nuestra startup deberemos ofrecerle todo nuestro tiempo y dinero, el mejor equipo de trabajo y una planificación óptima de cara a un futuro inmediato. Piensa que una startup no vive de créditos o préstamos solicitados a las entidades bancarias, sino de capital privado que se mueve por impulsos y por la fe ciega en un modelo de negocio.

Los business angels están al acecho de aquellas startups que despunten y que marquen la diferencia sobre el resto para invertir en ellas o para absorberlas dentro de su negocio ya consolidado. No obstante, para conseguir atraer a esos inversores precisaremos de un eficiente estudio de mercado, ya que lanzar una idea de forma alocada al mundo empresarial será un auténtico suicidio. Es necesario conocer perfectamente las debilidades de la competencia y las necesidades de la clientela antes de aventurarnos.

 

CLAVES

Este modelo de empresa emergente trata de explotar nichos de mercado con un potencial alto durante un tiempo determinado, de tal modo que si la idea no funciona se cerraría y dejaría paso a otro nuevo concepto empresarial. Para una startup resulta esencial labrarse una buena imagen y maximizar el trato con el cliente, empleando básicamente internet para promocionar y vender sus productos.

Las startups son empresas de capital-riesgo, por lo que aunque cada una tenga su propia meta, todas compartirán unas claves comunes:

  1. Nada de Política: Las ideas se juzgan por méritos, no por quién las trabaja.
  2. Dinero disponible: En las startups cada euro cuenta. Los gastos son entendidos como necesarios para el emprendimiento.
  3. Intolerancia a la mediocridad: La cultura startup resulta gratificante para los que arriesgan, no para los que no apuestan su capital. No es un trabajo, es la misión de alcanzar nuestro sueño.
  4. Equidad: Dentro de la startup todas las personas son igual de importantes para el correcto devenir de la idea. Será siempre necesario mantener una comunicación fluida entre todas las partes, incluida en los malos momentos.
  5. Fuerte liderazgo: Es necesario mantener siempre una actitud positiva, de liderazgo y de responsabilidad frente al resto del grupo, pero siempre guardando respeto.
  6. Comprender al cliente: Es la única forma de que el negocio resulte rentable y los problemas desaparezcan.